Cuando hablamos de metas, debemos entender lo siguiente: parten siempre desde el lugar en el que estás.
Si estableces una meta para tu vida, solo podrás hacerlo de acuerdo con tu nivel actual de comprensión y conocimiento. ¿Crees que has llegado a un punto en el que sabes todo sobre el universo? Si no es así, ¿qué tipo de meta podrás establecer? Una meta limitada. Y si creces rápidamente, terminarás decepcionado de la meta que te fijaste.
En los últimos años nos han enseñado a estar obsesionados con las metas. Pero lo que llamas metas son, en realidad, deseos, y tus deseos son únicamente el resultado del proceso de pensamiento que tienes en este momento. Ese proceso depende de los datos que has recogido hasta ahora.
Nosotros estamos dedicados al proceso, no a la meta. Nuestra devoción está en el proceso. ¿Por qué? Porque si no haces bien lo que estás realizando ahora mismo, tu meta será solo un deseo ilusorio.
Tus metas suelen ser fantasías creadas en tu mente, y muchas veces ni siquiera son tuyas: las tomaste de otras personas. Lo que esté de moda hoy… esa será tu meta.
Si tienes una devoción absoluta por lo que haces en el presente, entonces, dependiendo de los tiempos y las oportunidades, llegarás tan lejos como sea posible. Pero si siempre estás preocupado por la recta final y no por el paso que estás dando ahora, probablemente caerás de cara al suelo. Si alcanzas la meta, te sentirás decepcionado; si no la alcanzas, estarás destrozado.
¿Cuál es el sentido de una vida así? Tu habilidad para lograr cosas solo mejora cuando estás absolutamente dedicado al proceso en el que participas.
¿Existe alguien que haya alcanzado logros significativos sin ser devoto de lo que hacía? Solo aquellos que se entregaron por completo a su labor han hecho cosas verdaderamente importantes en este planeta. Y eso es lo que tú también debes hacer.
Si trabajas únicamente por lo que vas a obtener, ¿qué conseguirás al final? Morirás un día, y eso será todo. La verdadera pregunta es: ¿cuán hermosa, significativa e intensa fue la vida que viviste?
Observa a las personas que llegan al final de su vida y pregúntate qué es lo que realmente han conseguido. Cuando llegue tu momento, habrás vivido profundamente… o no lo habrás hecho.
No hay comentarios:
Publicar un comentario